LUCIA NODAR
Psicóloga Sanitaria.
Terapeuta individual, familiar y de pareja.

Hola,
Soy Lucía, psicóloga con una profunda pasión por acompañar a las personas en su búsqueda de bienestar y crecimiento personal.
Creo un espacio terapéutico de serenidad y confianza donde puedas explorar tus emociones, pensamientos y experiencias de manera segura.
Mi objetivo es ayudarte a aliviar tu malestar y a encontrar tus propias respuestas y herramientas para superar tus desafíos y lograr un cambio duradero a través de un plan de tratamiento a tu medida.
QUIERO TRANSMITIRTE CON UNA METÁFORA
LO QUE ES PARA MÍ LA TERAPIA…
Concibo al terapeuta como un faro que se mantiene estable, incondicional; sirviendo de guía y orientación en momentos en los que en las aguas de algún navegante se desata la tormenta, por lo que le cuesta encontrar o anclarse a una base segura.
El espacio de la terapia sería como una isla, una roca sólida en medio de la tempestad, un refugio, un lugar seguro que acerca a la serenidad y a la paz interior. El trabajo terapéutico se asemejaría a la luz que emana del faro, un proceso que invita a la reflexión, sin coaccionar, sin empujar, simplemente ayudando…poniendo palabras, validando emociones, iluminando aquello que hasta ahora no ha podido ser visto…
Y por último estaría el navegante, el personaje principal, el que ha de encontrar y depositar su confianza en la isla y el faro, el que recibe y le da sentido al mensaje que entraña la luz y el que sujeta el timón y, por lo tanto, decide la dirección del barco y ha de navegar tomando en cuenta las circunstancias de la mar.
El puerto, el lugar al que llegar, el objetivo final es que ese faro externo que ha sido necesario para atravesar la tempestad pueda ser interiorizado, pasando a ser la luz interna propia de cada navegante la que le guíe y acompañe durante el resto de la navegación.
De ahí el logo que da sentido a este espacio, inspirado en una persona que siempre ha sido faro para mí, transmitiéndome la belleza de capturar el contraste del mar embravecido y el faro inamovible, generando en mi interior la certeza de la incondicionalidad y la esperanza de que hay luces, referencias, mensajes que, por más que las olas o las mareas alejen, nunca se apagan, nunca se van, nunca se pierden.




